Residencial Ángel Guimerá.

El proyecto combina habitaciones independientes con baño propio y una serie de espacios colectivos distribuidos a lo largo de la residencia. Dos patios interiores introducen luz y ventilación natural en profundidad, recuperando estrategias propias de la arquitectura mediterránea. La cocina compartida, organizada mediante una encimera continua de acero inoxidable de seis metros de longitud, constituye el principal espacio de relación entre los residentes.

Bancos integrados, encuentros redondeados y una paleta de tonos suaves establecen un diálogo con las bóvedas originales y construyen una atmósfera tranquila en la que la luz, la materia y las proporciones adquieren un papel protagonista.

Siguiente
Siguiente

CASA LIMÓN